Generación post-alfa de Franco Berardi

2 Mar

Franco Berardi. Generación post-alfa. Patologías e imaginarios en el semiocapitalismo. Tinta Limón Editores, Buenos Aires, 2010. Varios traductores.

  reseña de R.P.

Franco Berardi no sólo es un intelectual, sino también un militante. Y su pensamiento se nutre tanto de sus lecturas como de su experiencia vital y colectiva. En su libro, que se preocupa de las últimas mutaciones del capitalismo, recurre a su memoria personal para trazar un itinerario político que nos conduce desde las luchas obreras en la Italia de los años sesenta y setenta hasta los desplazamientos políticos de las últimas décadas, que han producido una transformación radical tanto del poder como de la economía. El semiocapitalismo, como lo llama el autor, integra las emociones, la imaginación, el deseo y los afectos a la producción de plusvalía. Es un capitalismo de signos, que se apropia de la inteligencia colectiva y de las pasiones. En medio de esa transformación, que algunos consideran tan radical como la estudiada por Polanyi con respecto al capitalismo industrial, nació una generación de humanos, en los países desarrollados, que tuvo más contactos con diversos tipos de máquinas que con sus madres o sus padres y que Berardi llama “generación post-alfa”. Ésta sería la primera, sostiene Berardi, para la que el alfabeto no ha tenido la función formativa que tuvo en las generaciones anteriores, desde la invención de la imprenta y la difusión de la educación formal. Si esa generación creció rodeada de máquinas, pero especialmente de tecnologías de la información que le permitían navegar indistintamente por los mundos virtuales, pero también conectarse en la inmediatez con cualquier nodo informático, entonces ha experimentado coordenadas espacio-temporales radicalmente distintas a las de sus padres. El tiempo y el espacio del cuerpo materno, restringido por las obligaciones y los mandatos laborales de hombres y mujeres y prontamente suspendido y reemplazado por las instituciones educativas, el tiempo y el espacio del pecho, de la cuna, del juego y de la casa, han sido reemplazados por otros espacios y tiempos tecnificados, virtuales y desincorporados. Y en ese abandono del cuerpo humano y la sustitución consecutiva por otras corporalidades (más técnicas y menos carnales), pero también por otras comunicaciones, otros afectos, otros tactos, se produce, dice Berardi, una metamorfosis radical de la subjetividad. Si la corporalidad materna le entrega al infante las coordenadas de su mundo, si el tiempo de la crianza es una forma lenta de parir, pero cultural y socialmente, sus sustitutos le entregan al niño otras coordenadas y lo socializan de otra manera.  “Las raíces de la devastación psíquica que golpea a las generaciones post-alfabéticas se encuentran en el enrarecimiento del contacto corpóreo y afectivo, en la modificación horrorosa del ambiente comunicativo, en la aceleración de los estímulos a los que la mente es sometida”, escribe Berardi (75-76).

Los libros estrictamente académicos terminan en la última hoja y sirven para fines también estrictamente académicos. El de Berardi, en cambio,  es un libro-manifiesto, atravesado por la urgencia política y la preocupación cultural. Es un libro que se puede abrir y utilizar y se pliega al propio pensamiento para profundizar cualquier reflexión sobre el presente que esté atenta a las transformaciones subjetivas y corporales. Berardi tiene una posición política y no la oculta. No llena de citas su propio pensamiento, aunque se sostiene en una larga tradición de pensamiento crítico. Defensor de la libertad imaginativa de los humanos y de la corporalidad de sus mundos, su libro no ocluye la lectura ni la reflexión con la pesadez de un mandato (virtual). “Cuando las cosas, escribe Berardi, los cuerpos, los signos comienzan a formar parte del modelo semiótico de la economía, la riqueza puede realizarse solo de manera indirecta, refleja, aplazada. La riqueza, entonces, ya no es el goce temporal de las cosas, de los cuerpos, de los signos, sino producción acelerada de falta y de ansiedad” (88). ¿No es hermosa la definición de la riqueza como un goce de las cosas, de los cuerpos y de los signos?, ¿no es la producción acelerada de la falta y de la ansiedad el motor de las industrias psicofarmacológicas, que expanden su riqueza a costa de la miseria psíquica y vital de millones de humanos, sostenidas en las graciosas clasificaciones de los psiquiatras y psicólogos, que no dejan de sumar padecimientos a sus bíblicos manuales de enfermedades y trastornos mentales? La producción social de miseria psíquica y sufrimiento individual y colectivo, es la contraparte de esta producción acelerada de la falta y de la ansiedad. En este sentido, Berardi desplaza los discursos terapéuticos y psiquiátricos dominantes: “mi tesis –escribe- es que no podemos hablar de psicopatología sin considerar las condiciones sociales, las modalidades de la prestación laboral, las relaciones de competencia y sobre todo las formas de comunicación dentro del las que el cuadro psíquico se constituye” (82).

Texto completo en español

3 comentarios to “Generación post-alfa de Franco Berardi”

  1. maria junio 12, 2013 a 3:33 pm #

    de cuando es esta reseña y se puede saber quien la envio??

    • estudioscultura junio 13, 2013 a 9:12 am #

      Es del 2 de marzo 2012.

    • estudioscultura abril 9, 2015 a 10:20 pm #

      María,

      La reseña la escribió Rodrigo Parrini y la fecha de publicación debe salir junta a la entrada.

      Saludos,

      Nattie Golubov

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