Filosofía del cine. Nöel Carroll

10 Mar

Noël Carroll. The Philosophy of Moving Pictures. Oxford: Blackwell, 2008.

                                   Héctor Celis

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

A diferencia de otros libros introductorios que centran su atención en el cine como fenómeno sociológico y cultural (estudios culturales), el libro de Caroll es una excelente referencia bibliográfica para aquellos que deseen tener un panorama general y actualizado de la teoría cinematográfica en relación con las problemáticas filosóficas que los estudiosos clásicos del cine plantearon hace más de cincuenta años (Arnheim, Bordwell, Bazin, Eisenstein, Krakauer, etc.) y darles respuesta a partir de una aproximación filosófica, estética y hasta científica.

El desarrollo del libro es el siguiente: En el primer capítulo Caroll arremete contra los argumentos pasados y presentes que descalifican al cine como un arte. Desde su formación como filósofo del arte, Caroll defiende con elocuencia la premisa (Arnheim-Bordwell) de que el cine es un medio artístico y por lo tanto sujeto a la crítica estética y filosófica. El segundo capítulo busca establecer categorías de funcionamiento específicas de la imagen en movimiento en tanto medio expresivo, y las aportaciones exclusivas que esta puede generar, así como también los límites que la definen. En el tercer capítulo Caroll incluye al cine como parte del macro-concepto (Bazin-Deleuze) imagen-movimiento, esto es, como una pieza del procedimiento histórico que involucra artefactos previos al cinematógrafo y que en términos de imagen-movimiento seguramente darán origen en el futuro a tecnologías desconocidas para nosotros (pensemos en el holograma como un ejemplo). Siguiendo a Caroll, el cine al formar parte de un concepto más amplio (la imagen-movimiento), se emparenta con una inquietud humana mucho más compleja que el simple acontecimiento fílmico, por tanto, puede ser teorizado y encadenado con otros medios que también tienen su origen en éste concepto: el arte digital, internet, realidad virtual, diseño animado, linternas mágicas, caleidoscopios, etc.

Con lo expuesto en el tercer capítulo, Carroll desdice el lugar común que define al cine como una serie de fotografías fijas en movimiento, lo cual a su parecer es un grave error, pues excluye la materia prima con la que el cine trabaja (Tarkovski): el tiempo. Si el cine estuviera compuesto por fotografías solamente, entonces se excluiría el movimiento.

En el quinto capítulo Caroll reivindica la noción del montaje (Eisenstein-Dvertov), pero ya no desde la perspectiva excesivamente fragmentaria que tomaba como unidad primordial la fotografía fija unida con otra (efecto Kulechov), sino a partir de segmentos narrativos que dan sentido a una lógica final que se perdería si sólo analizáramos el montaje fílmico en su unidad mínima. Siguiendo el diálogo con la escuela rusa eisensteniana, en el siguiente capítulo Caroll desmentirá casi todas las propuestas que el cine-montaje había teorizado en torno a las emociones del espectador y los estímulos provocados por el cine. Dicha confrontación se argumentará en los recientes descubrimientos científicos referentes a la cognición cerebral y lo que él llama “filosofía de la mente”.

En el último capítulo Caroll trata de establecer un método de evaluación “objetiva” para analizar la imagen-movimiento a través de un sistema que él llama “aproximación pluri-categórica”. Básicamente el modelo que Caroll propone se basa en pensar el término de imagen-movimiento desde una perspectiva mucho más amplia, que no solamente incluye la cualidad “cinematográfica” sino que establece posibles criterios para otro tipo de manifestaciones que están hechos en base a la imagen-movimiento, como por ejemplo: anuncios comerciales, instructivos virtuales instalación, video arte, filmaciones caseras, etc.

Como podemos ver, el libro de Caroll actualiza las principales problemáticas que la filosofía cinematográfica había suscitado hace décadas pero que los estudiosos contemporáneos del cine han dejado un poco de lado y que, como nos lo hace ver nuestro autor vale la pena retomar: ¿Es el cine un fenómeno artístico? ¿Cuál es el aporte específico del cine a nivel epistemológico y estético? ¿Qué unidades discursivas definen al cine en tanto lenguaje? ¿Es el cine un medio expresivo o es parte de una cadena mediática que bien puede remontarse al pasado y que con certeza tendrá implicaciones futuras? ¿Cuáles son los medios técnicos por los cuáles el cine se define? ¿En base a qué recursos el cine crea significados y transmite emociones?

Si le interesan al lector estás preguntas este libro se recomienda ampliamente.

Libro completo en inglés

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: