Introducción a la teoría queer de Annamarie Jagose

21 Feb

Annamarie Jagose. Queer Theory An Introduction. New York: Melbourne UP, 1996.

Ricardo Quintana Vallejo

Letras Inglesas

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

“Queer” es un término volátil. Se usó como un sinónimo de homosexual, como insulto y ahora puede designar todas las identidades sexuales marginales o describir un modelo teórico. Si el término no se ha terminado de definir, sería imposible pensar que la teoría queer lo ha logrado. Es por esto que la introducción de Annamarie Jagose no pretende resumir o delimitar qué es la teoría queer, sino crear un mapa de su historia y señalar las posibilidades de discusión y debate que ofrece. Su libro es un estudio general sobre la historia de los términos, los movimientos y los discursos que se originaron en la sociedad y en la academia alrededor de lo queer.

Jagose comienza en el segundo capítulo por trazar una historia de la definición de “homosexual”. Reconoce que la noción moderna no existió siempre, sino que se formó a partir de 1870, cuando los discursos médicos, sociales y penales comenzaron a identificar la homosexualidad como una identidad y no como un acto; es decir, la homosexualidad ya no se definía únicamente como un acto sexual entre dos personas del mismo sexo, sino que una persona podía ser homosexual.

Jagose señala que hay autores que identifican el nacimiento de la identidad homosexual en el siglo XIII, cuando las Molly Houses en Inglaterra servían como un centro de reunión para hombres homosexuales que buscaba más que relaciones sexuales: había pues un sentido de comunidad basado únicamente en la homosexualidad. Sin embargo, lo que es seguro es que la homosexualidad no es transhistórica: aunque siempre ha habido actos sexuales homosexuales, la forma en que la sociedad identifica y repudia a las personas ha cambiado radicalmente.

A lo largo de los siguientes tres capítulos Jargose cuenta la historia de los movimientos sociales del siglo XX. Empieza por hablar de las raíces de los movimientos homofílicos en el siglo XIX en Europa. Menciona, por ejemplo, el caso de Benkert, doctor alemán que en 1869 se manifestó de forma escrita en contra de la criminalización de la homosexualidad. Viaja luego a Estados Unidos, donde habla de la Mattachine Society y The Daughters of Bilitis, dos organizaciones que ayudaron a crear un sentido de comunidad, aunque nunca tuvieron la capacidad para lograr cambios significativos.

En el siguiente capítulo habla del movimiento gay. Identifica su comienzo en un hecho histórico: la redada policiaca en Stonewall Inn el 27 de junio de 1969. Este suceso no marca el primer ataque de la policía a la comunidad homosexual, sino la primera vez que la policía se enfrentó con la resistencia civil. Es en esta época en que aparece el término gay, en el que se intentan erradicar las nociones fijas de masculinidad y feminidad, en que se desestabiliza la noción de que la heterosexualidad es natural, en que nace la noción del orgullo y la época en la que aparece el SIDA.

En el quinto capítulo, Jargose habla del feminismo lésbico como un movimiento que nace entre la liberación femenina y el movimiento gay, pero que necesita su propio discurso.

Después del recuento histórico, Jargose crea un vínculo entre esta historia con los términos que se estudian en la teoría queer. Lo hace en un capítulo titulado “Limits of Identity”. Aquí habla de cómo los movimientos sociales lograron cambios en la enunciación de lo gay, lo lésbico y lo queer; pero sobre todo habla de cómo los modelos nominativos de identidad nunca podrían ser suficientes para el trabajo representacional que se les demanda.

Los últimos dos capítulos se dedican a hacer ya un recuento de la historia de la teoría queer como tal y de los problemas que siguen irresolubles. Empieza por hablar de Foucault, que habló de la homosexualidad no como un atributo personal, sino como una categoría cultural disponible. Habla después de Judith Butler y sus estudios sobre la performatividad del género. Señala después que fuera de la academia se originó un discurso alrededor del SIDA.

Finalmente señala que el término queer siempre fue y es ahora problemático. No es sinónimo de gay o lesbiana en tanto que hay hombres y mujeres que se identifican con alguno de los dos últimos términos pero ven queer como algo ajeno. Es también problemático porque no erradica el vocabulario homofóbico, sino que (según algunos autores) ayuda a exacerbarlo. Según algunos autores, el término queer vuelve a dejar de lado a las lesbianas al privilegiar a la masculinidad.

En general, la introducción a la teoría queer de Annamarie Jagose hace un recuento completo (aunque no exhaustivo) de la historia de los movimientos y de la identidad queer en el siglo XX. Además, vincula esta historia con la evolución de los términos en la academia y sugiere cuáles son las líneas de investigación que aún siguen pendientes.

Libro completo en inglés

 

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