El concepto de fórmula en el estudio de la literatura popular, John G. Cawelti

18 Jun

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John G. Cawelti. “The Concept of Formula in the Study of Popular Literature”. The Journal of Popular Culture, vol. 3, núm. 3, invierno 1969. 381-390.

Antonio Nájera Irigoyen

Letras Francesas

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

La inquietud de John Cawelti es clara: ¿ante el creciente interés de la academia por la cultura popular, de qué manera aproximarse a ella? Y es que, de acuerdo con él, “los estudiantes de la cultura popular han simplemente aplicado a una gama más amplia de materiales los métodos tanto históricos como críticos de la tradición humanística”. Y si bien es acertado hacerlo así en una primera aproximación, es indudable que la naturaleza misma de la cultura popular exige un método que le sea propio. De donde surgen, en efecto, los cuatro conceptos sugeridos por Cawelti.

a) El tema. Se trata del acercamiento por excelencia para todo aquel que se se aproxime por vez primera al estudio de la cultura popular. Y, sin embargo, trátase también de un criterio laxo a los ojos de Cawelti. Es vago e inadecuado en virtud de que coge una parte de un todo; y, acto seguido, reduce ese todo a esa parte. Dicho en otras palabras: se precipita en un craso reduccionismo, pues como asegura Cawelti, “sin duda una historia es o puede ser esto y otras cosas, pero tratarla como si sólo fuera una función psicológica o social es una enorme reducción”. Cawelti, por su parte, ensaya su propia respuesta: lo que necesitamos es un concepto que nos provea de una estructura temática capaz de establecer relaciones con los elementos de una obra en su totalidad, para sólo así poder determinar con éxito las correspondencias existentes entre un grupo heterogéneo de obras.

b) El medio. Para Cawelti, así como para Marshall McLuhan, los estudios relativos a la cultura popular deben ocuparse, mucho más que del contenido, del medio en que éste es transmitido. Y, si bien debemos aceptar que la frontera entre éste y aquél muchas veces es porosa, la distinción del medio, así como las conclusiones ulteriores que este hecho puede arrojarnos, son de vital importancia en la era de la llamada “tercera revolución industrial”.

c) El mito. De acuerdo con Cawelti, éste no es sino el concepto más aplicado en años recientes. Y, dada la imprecisión con que muchos críticos utilizan este término —ya sea como sinónimo de “tema”, de “leyenda” o de “falsa creencia”—, Cawelti aconseja mudar del “mito” a dos categorías que gozan de mayor claridad: las de convención e invención. Porque a su parecer, “todo producto cultural contiene una mezcla de ambas”. Y añade: “Las convenciones son elementos que son conocidos de antemano tanto por el creador como por su audiencia —consisten en cosas como argumentos predilectos, personajes estereotipados, ideas aceptadas, metáforas de uso común y otras estrategias lingüísticas. Las invenciones, por otro lado, son elementos que son únicamente imaginados por el creador tales como un nuevo tipo de personaje, de idea o de forma lingüística”. Sin embargo, aún antes de objetar lo que podría comportar una lectura tal, Cawelti nos precisas que ambas son inherentes a la cultura. En primer término, porque las convenciones posibilitan una cierta estabilidad de la misma; y en un segundo, porque las invenciones responden a circunstancias cambiantes y nos proveen de nueva información concerniente al mundo.

d) La fórmula. Este concepto se desprende de las dos categorías que venimos de repasar, y —hay que decirlo— tiene por antítesis la forma. Una formula es “un sistema convencional que estructura productos culturales”; mientras que la forma, “un sistema inventado de organización”. Para Cawelti, los ejemplos por antonomasia de estas dos categorías son los western y el Finnegan´s wake respectivamente. Ahora bien, cabe mencionar que una distinción como ésta no implica valoración alguna. Se trata más bien de una mera distinción descriptiva, pues, como bien nos recuerda Cawelty, lo que interesa al estudio de la cultura popular es la relación que guarda la obra con su cultura, y no, como en un principio podría pensarse, su calidad estética. Esto, agrega Cawelti, debería ser objeto de otro tipo de reflexión.

Y así, sólo habiéndonos detenido en estos cuatro puntos, podemos arrojar la tesis final de Cawelti. Las fórmulas que encontramos en la cultura popular son estructuras que, ante la exponencial desaparición de ritos en las sociedades modernas, nos suministran de, por así decirlo, una cierta cohesión colectiva. Y es precisamente por ello que Cawelti nos urge a profundizar en su estudio, pues hacerlo nos permitiría no sólo comparar las diversas maneras en que las fórmulas varían de cultura a cultura, sino sobre todo un mejor entendimiento de los  patrones por medio de los cuales se nos manifiestan los productos culturales.

jstor

Cawelti-The Concept Of Formula copy

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