John Fiske, Estudios culturales y televisión

10 Ago

John Fiske (1987) “Los estudios culturales británicos y la televisión”. En: Robert Allen (ed.), Channels of discourse. Television and contemporary criticism. North Carolina, University of North Carolina Press. Traducción y adaptación de Fernanda Longo.

Mónica Guadalupe Hernández Mendoza

Letras Hispánicas

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, UdeG.

Becaria del programa Verano de Investigación Científica, 2015.

 John Fiske comienza su texto “Los estudios culturales británicos y la televisión” con la definición del término cultura, al que -desde la perspectiva de los estudios culturales– describe como “un modo de vivir dentro de la sociedad industrial que engloba todos los sentidos de esta experiencia social”; los estudios culturales, por su parte, se dedican al estudio de la producción y socialización de tales sentidos en la sociedad. Fiske explica que el trabajo de los estudios culturales en los que él se enfocará, realizado por el Centro de Estudios Contemporáneos de la Universidad de Birmingham, está asentado en una base marxista de la tradición de Louis Althusser y Antonio Gramsci, bajo cuyos supuestos los ya mencionados “sentidos” que se producen dentro de la sociedad con motivo de atribuirle significado a ésta y a los sujetos que la componen, sólo pueden ser explicados dentro de la estructura social a la que pertenecen. Asimismo, ya que los sentidos definen una sociedad industrial que es inherentemente divisoria, las clases dominantes son las que “naturalizan” los sentidos, mientras que las clases proletarias representan una “resistencia” consciente; por lo que, asegura Fiske, se puede afirmar que la cultura pertenece al terreno de la ideología, que para Althusser, se trata de “un proceso dinámico constantemente reproducido y reconstituido en la práctica –esto es, en la forma en que la gente piensa, actúa y se comprende a sí misma y a las relaciones que mantiene dentro de la sociedad”.

            El autor continúa explicando que según la teoría althusseriana, la sociedad está compuesta de sujetos de origen cultural que se definen por los aparatos ideológicos del estado (AIE), concepto con el que el teórico denomina a las instituciones sociales como familia, escuela, lenguaje, medios de comunicación, etc.; de entre las cuales, las dos últimas son imprescindibles para la construcción de la subjetividad, ya que por medio de la interpelación, “proceso por el cual el lenguaje identifica y construye una posición social para el destinatario”, nos es posible movilizar nuestra ideología. En lo que respecta a la teoría hegemónica gramsciana, destaca Fiske, son las clases bajas las que aceptan su propia subordinación a las dominantes, con lo que se genera una lucha ideológica que no tiene cabida en la teoría de Althusser, pues para ésta el poder dominante es “casi irresistible”.

            Posteriormente, el autor ahonda en la investigación de la televisión como objeto de estudio para los estudios culturales, para lo que hace mención del ensayo “Decoding and Encoding” de Stuart Hall, con el cual se puso en el ruedo por primera vez la idea de la significación abierta para los programas televisivos que permite varias interpretaciones de un mismo programa. Tal negociación de sentido puede dar cabida a tres estrategias de lectura: la de dominancia, en la que el sujeto acepta la ideología del discurso; la negociada, con la cual es necesario acomodar la ideología para generar una posición por parte del sujeto; y oposicional, que son las lecturas opuestas a la ideología dominante. Con esta categorización Hall intenta defender la postura de que “el texto ya no puede ser visto como una entidad autosuficiente que sustenta su propio sentido y ejerce la misma influencia en todos sus lectores”.

            Fiske explica que un “análisis cultural, entonces, revelará tanto el modo en que la ideología dominante es estructurada dentro del texto y dentro de la lectura del sujeto, y aquellas características textuales que permiten lecturas negociadas, resistentes u oposicionales”, para lo que, con motivo de ejemplificar, elige el caso de Madonna como ícono pop capaz de dar nuevos sentidos a significantes del sistema simbólico ya dado, y cuya audiencia subcultural es capaz de ofrecer lecturas distintas a la de la ideología dominante. Asimismo, el autor menciona que el análisis cultural estudia los textos a tres niveles: el primario, que es producido por la industria televisiva; el segundo, que consiste en el subnivel de textos también producidos por la industria o sus diferentes sectores, que incluyen publicidad, crítica, comentarios, etc.; y en el tercer nivel se encuentran los textos producidos por los espectadores, que implican la socialización con el texto primario. Para concluir, Fiske menciona lo valioso que es construir sentidos propios, aunque éstos no coincidan con los de la ideología dominante, por lo que recalca la valía de los estudios culturales como “recurso para comprender y alentar esta democracia cultural”.

Traducción: https://xesuso.wordpress.com/2012/05/02/los-estudios-culturales-britanicos-y-la-television-john-fiske/

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