Los talk shows

12 Ago

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July E. Chaneton, “La vida ajena. Servicio, melodrama e intereses de género en los talk shows“. Debate feminista, año 11, vol. 21, abril 2000.

Mónica Guadalupe Hernández Mendoza

Letras Hispánicas

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, UdeG.

Becaria del programa Verano de Investigación Científica, 2015.

Chaneton comienza su artículo con la definición del programa televisivo talk show, que, en sus palabras, consiste en “una conversación audiovisual en la que circulan expresiones apasionadas y lacónicas, violencia y sufrimiento, razones y relatos, lecciones de vida, juicios morales y estéticos, humor y diversión, consejos para el sentido práctico, silenciosas lágrimas, reflexiones a interpretaciones fundadas en saberes de legos y de expertos, cuerpos, gestos y conductas a imitar o descartar”. Estos programas están estructurados en torno a los intereses y deseos femeninos, ya que el público predeterminado está compuesto por televidentes de este género –por género la autora entiende “producción de saberes sobre la diferencia sexual”–. Chaneton explica que en su texto analiza algunos talk shows con motivo de identificar y explicitar “micro-operaciones políticas de género” con finalidades particulares dentro del discurso sociocultural, con el enfoque de la teoría feminista.

En el primer apartado, Chaneton ahonda en las características generales de estos programas, que aunque pueden tener diferentes estilos de producción, siempre tienen en común un discurso que incorpora la polémica, la entrevista y el testimonio como puntos centrales, ya que la lógica de su éxito está basada en el rating, es necesario homogeneizar los rasgos del talk show, para así conformar un guión predecible que asegure la satisfacción de las espectadoras. Asimismo, nos dice que la conductora cumple una función de metaenunciadora, ya que es la encargada de distribuir y controlar las intervenciones dentro del programa, que puede tener la función social de entretenimiento, en la que predominan el melodrama y la comedia (humor de género), o bien, de servicio, en la que normalmente se recurre al apoyo de especialistas en el tema del episodio. Chaneton recurre al modelo de la escuela primaria tradicional en Argentina para describir el esquema comunicativo y espacial en los talk shows, pues la conductora, a manera de maestra que se comporta como una “segunda mamá” lidera la dinámica de comunicación; mientras que las espectadoras y participantes, juegan el rol de “niñas” que deben aprender algo del sujeto o sujetos al frente.

En el segundo apartado, la autora ahonda en las características ya mencionadas con ejemplos de talk shows argentinos, entre ellos, Causa Común y Sin Vueltas, de los cuales presenta escenas trascritas para mencionar el recurso de las lágrimas y el sufrimiento en estos programas, que según Peter Brooks, recurren al plano no verbal o “text of muteness” de la “imaginación melodramática”, es decir, “la presencia mediata de las lágrimas como de los gestos representa así un momento de victoria de la expresión en estado puro sobre las limitaciones del lenguaje articulado para significar lo inefable del dolor, en este caso”. En cuanto al recurso de la risa como expresión significada de un lenguaje no articulado, la autora ejemplifica con la emisión “Estoy cansado de las amigas de mi mujer”, en la que, menciona “intervienen parejas, la función entretenimiento y diversión del programa se sustenta en la ridiculización del varón al que se denomina “machista””, con lo que se llega a digerir al término “machista” como un “residuo arcaico” que únicamente puede evocar risas.

Chaneton, en el último apartado de su artículo, explica que la crítica del fenómeno de los talk shows algunas veces favorece al sistema de dominación de género por considerar a las subjetividades femeninas como “frágiles y subordinadas, eternas destinatarias pasivas del ejercicio violento de la opresión sexista”; en contraposición, la autora argumenta que los talk shows son “producciones secundarias”; es decir, se integran en un “tipo de producción de sentido cotidiana”, lo cual se logra por medio del reconocimiento de género entre testimoniantes, público en el estudio, televidentes del talk show.

Descarga artículo: http://www.debatefeminista.com/PDF/Articulos/lavida464.pdf

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