Introducción a la fantología, parte 1: ¿Qué es la fantología?

22 Feb

 

“Derrida’s aim is to formulate a general ‘hauntology’ (hantologie), in contrast to the traditional ‘ontology’ that thinks being in terms of self-identical presence. What is important about the figure of the specter, then, is that it cannot be fully present: it has no being in itself but marks a relation to what is no longer or not yet’

-Martin Hagglund

En 1993 el filósofo francés Jacques Derrida publica su libro Los espectros de Marx, en el que responde a las posturas triunfalistas como la de Fukuyama, que ante la caída de la URSS hablaron de la muerte del comunismo y el marxismo en general. Derrida considera estos discursos como una forma de conjurar el espectro del comunismo para crear la idea de que el capitalismo global ha triunfado permanente e inescapablemente. En el curso de su escrito, Derrida propone al fantasmaespectro, como una figura desestabilizadora pues ocupa un lugar paradójico entre el cuerpo y el espíritu: el espectro es y no es al mismo tiempo. Así, la ontología clásica, que depende de definir al ser como una entidad con existencia positiva e idéntica a sí misma, se ve sustituida por una fantología (hantologie), en la que los espectros “siempre están ahí, aunque no existan, aunque ya no estén, aunque todavía no estén” (Derrida 196). La presencia sin existencia de los espectros disloca la continuidad y linealidad del tiempo, pues los restos del pasado y las posibilidades del futuro “embrujan” constantemente el presente, situación que Derrida ilustra con la frase shakespeariana “The time is out of joint”, con la que abre su libro y que repite en diferentes puntos. Este libro de Derrida, además de proponer la compatibilidad de la deconstrucción con el análisis marxista, abrió una prolífica corriente crítica con su concepto de hantologie (adoptado en inglés como hauntology y en español como fantología). Numerosos textos se han escrito haciendo uso del concepto derrideano del espectro para el estudio de textos literarios, musicales o cinematográficos, aunque la dimensión política expuesta por Derrida en Los espectros de Marx no siempre se encuentra incluye explícitamente. El presente post pretende hacer una breve introducción a la fantología en dos partes: primero compartiremos el texto original de Derrida junto a un par ensayos que explican de forma breve el concepto de espectro y su utilidad para los estudios literarios y culturales; en el próximo post compartiremos algunos textos que sirvan de muestra de la fantología aplicada a diferentes objetos culturales. Esta primera entrega incluye los siguientes textos:

  1. “The Time Is Out of Joint”, del post-marxista argentino Ernesto Laclau: reseña del libro de Derrida donde define brevemente los conceptos de espectro y fantología, además de explicar su relación con la dimensión mesiánica del marxismo y las posibles estrategias políticas que la fantología inaugura.
  2. “What Is Hauntology” del teórico cultural británico Mark Fisher: texto donde define la fantología derrideana en relación con el estudio del cine de horror y del movimiento musical nostálgico apodado hauntology, que retoma elementos de la música y el cine de tiempos del pre-thatcherismo.

Ernesto Laclau – “The Time Is Out of Joint”:

En su reseña de 1995 sobre Los espectros de Marx, Laclau resume de forma concisa las diferencias que Derrida marca en su texto entre espíritu y espectro, ontología y fantología, así como las implicaciones que estos conceptos tienen para la política y los estudios marxistas. Aunque no es un texto de estudios culturales propiamente, es de gran utilidad por explicar los conceptos que están presentes en todo estudio de fantología, así como la dimensión política que, aunque siempre presente, éstos en ocasiones no explicitan.

El espectro derrideano, Laclau nos explica, no es un espíritu. Por el contrario, la cualidad característica del espectro es su posición indecidible entre el espíritu y la carne: “it is not purely body –for  in that case there would be no spectrality at  all;  but it is not  pure spirit  either –for the  passage through  the flesh is crucial” (Laclau 87). Esta esencia híbrida desestabiliza ambos polos de la dicotomía cuerpo/espíritu, en toda instancia de uno de los extremos estará presente en alguna medida la lógica del otro. Para Marx, el valor de cambio depende de una lógica espectral (donde su opuesto, el valor de uso, sigue una lógica “material”); sin embargo, nos dice Laclau, la desestabilización introducida por el espectro derrideano implica que la lógica del valor de uso jamás se encuentra libre del espectro del valor de cambio. Donde Marx proponía que el paso al comunismo acabaría con la espectralidad del valor de cambio para instaurar un régimen político ontológicamente puro donde sólo existiría el valor de uso (el “fin de la ideología”), para Derrida el espectro ocupa la raíz de la actividad social/política, de modo que la abolición de la espectralidad involucraría la abolición de la política misma: el régimen ontológico es inalcanzable pues lo social es constitutivamente fantológico (Laclau 88). Algunos críticos concluyen a partir de esta deconstrucción derrideana de Marx que la lógica de lo espectral y la lógica de la hegemonía son idénticas: la posibilidad de cambio radical depende de la homogeneización total de lo político (Crichley en Laclau 89). Aunque Laclau admite que ésta podría ser una conclusión válida, afirma que no se sigue necesariamente a partir del argumento de Derrida pues, como toda buena deconstrucción, abre una pluralidad de líneas de pensamiento posibles. En lugar de identificar espectralidad y hegemonía, Laclau explora las posibilidades políticas que lo espectral inaugura a partir de su relación con la escatología mesiánica.

Para Derrida, la obra de Marx comparte con la escatología cristiana una estructura mesiánica (Derrida en Laclau 90). Sin embargo, lo que diferencia a Marx del cristianismo es que su estructura mesiánica no conlleva una teleología particular, sino solamente la presencia de una “promesa” no específica de una justicia (que no debe confundirse con la ley) siempre por venir: no existe una escatología o tierra prometida, sino solamente un compromiso continuo por abrir el camino a una justicia radicalmente indecidible (Laclau 91). Esta democracia por venir está relacionada con la idea de emancipación, pero no debe confundirse con la noción clásica de emancipación que operaba, por ejemplo, en la Revolución Francesa. Aquí se trata de una emancipación sin contenido específico. La consecuencia política de esto es que no es posible derivar de la idea de justicia un imperativo ético de ningún tipo.

Donde algunos deconstructivistas han tomado la idea de justicia derrideana para concluir que existe un imperativo ético de apertura para con lo Otro, una necesidad de aceptar incondicionalmente todo aquello que aparezca, Laclau aclara que esta postura de apertura radical puede resultar contraproducente a la democracia y, finalmente, no es más que una forma de nihilismo ético (Laclau 93). En lugar de esto, Laclau propone que la cuestión no es derivar principios éticos totales a partir de la deconstrucción, sino tomar la indecidibilidad estructural que ésta propone como una carga de responsabilidad: ser responsables por nuestras decisiones y construir sistemas, siempre parciales y plurales, para hacer frente a lo Otro (Laclau 94). Laclau asocia esta posición con la tradición marxista de Sorel y Gramsci, donde la promesa mesiánica se emancipa de los contenidos que los movimientos mesiánicos “reales” le acoplan, llevando a una politización de la ética en lugar de un grounding ético para la política (Laclau 95). La cuestión es, entonces, no estar abiertos incondicionalmente a los espectros que dislocan el tiempo con su presencia, sino tomar responsabilidad ante los riesgos que traen consigo.

 

Mark Fisher – What is Hauntology?

En su ensayo de 2012 “What Is Hauntology?” Mark Fisher explora el rol de los espectros en el movimiento musical de la segunda mitad de la década de los 2000 bautizado como hauntology, a lo que llama la “second (un)life” del concepto (Fisher 16), además de explorar las relaciones de dicho movimiento con el cine y la televisión. Las obras de hauntology se caracterizan por el uso de samples de piezas musicales y fragmentos de obras audiovisuales viejas sometidas a efectos de distorsión como el añadido de “grano”, la ralentización, etc., lo cual “renders time as an audible materiality” (Fisher 18). Estos proyectos musicales responden a una forma muy particular de nostalgia: no el deseo melancólico por un tiempo pasado específico, sino una expresión de duelo por la pérdida del futuro que ese pasado prometía, como se ilustra con el título del disco del proyecto The Caretaker Sadly, the Future Is No Longer What It Was (Fisher 16). A partir de una lectura de Los espectros de Marx a la luz de los avances en la tele-tecnologías, así como de las nociones de anacronismo posmoderno que Frederic Jameson expone en Postmodernism: Or, the Cultural Logic of Late Capitalism, Fisher analiza el “modo nostálgico” y la presencia de espectros tanto en la música de hauntology como en algunas obras de cine y televisión.

Para Jameson, el posmodernismo se caracteriza por formas particulares de anacronismo, lo cual ejemplifica con el filme Body Heat, cuya atmósfera evoca una versión atemporal de la década de 1930, externa al tiempo histórico (Fisher 17). De acuerdo con Fisher, aunque tales pastiches se han vuelto tan comunes que pasan desapercibidos, el cine hollywoodense hace uso de una estrategia opuesta: an obsessive foregrounding of the technological artifacts of the consumer present, together with a conspicuous use of digitally enabled technologies such as CGI” (Fisher 18) que disfraza la ausencia de innovación real, creando un panorama donde desaparece la posibilidad de imaginar un futuro diferente. Esta “desaparición del futuro” está relacionada con la desaparición de los regímenes social-demócratas y la llegada de políticas neoliberales que, en el caso de Reino Unido, mercantilizaron los servicios públicos de comunicación masiva, quitándoles su espíritu experimental (Fisher 18). Esto no significa que las obras de hauntology lloren la pérdida de la socialdemocracia per se, pues ésta se presentaba bajo una lógica de superación de sí misma para alcanzar un futuro casi inimaginable; más bien el duelo es por la pérdida de esas condiciones de futuridad que la socialdemocracia prometió alguna vez y con las que el neoliberalismo acabó (Fisher 18). Así, no se trata de una idealización del pasado (pues se entiende que las épocas de donde los músicos de hauntology sacan sus samples no eran perfectas) sino un intento por recuperar una futuridad perdida.

La persistencia espectral de la socialdemocracia mencionada por Fisher es similar a la persistencia espectral del comunismo descrita por Derrida, por lo que Fisher retoma a Los espectros de Marx en su análisis. De acuerdo con Fisher, el libro de Derrida es, además de una respuesta al triunfalismo de Fukuyama, una exploración sobre los efectos que las nuevas tele-tecnologías masivas estaban teniendo sobre la espacialidad global; los espectros derrideanos, afirma Fisher, son algo del día a día en la era en que las telecomunicaciones comienzan a colapsar las distancias espacio-temporales (Fisher 19). Mientras que la posmodernidad capitalista instaura no-lugares y no-tiempos, espacio-tiempos tan indistinguibles unos de otros como disímiles de los espacios locales que los albergan, el haunting causado por los espectros resiste a esta homogeneización capitalista al dislocar el tiempo y sacar a relucir el pasado particular de un espacio, su unicidad como sitio material (Fisher 19). Como ejemplo de esta función de los espectros como particularizadores del espacio, Fisher analiza varios filmes, entre los que destacan El resplandor de Stanley Kubrik, Quatermass and the Pit de Nigel Kneale y The Red Riding Trilogy de Alan Garner.Lo que estas obras, junto con otras analizadas por Fisher, tienen en común es la forma en que utilizan la presencia espectral, invocada por artefactos del pasado, para sacar a relucir las particularidades de un tiempo y espacio específicos, así como el modo en que apuntan a temporalidades que escapan a la lógica del presente perpetuo neoliberal a través de la resurgencia del pasado.

 

(Resumen por Lucía Morales Tovar)

Enlaces a textos completos:

Jacques Derrida – Specters of Marx (en inglés)

Jacques Derrida – Espectros de Marx (en español)

Ernesto Laclau – The Time is Out of Joint

Mark Fisher – What is Hauntology?

 

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Una respuesta to “Introducción a la fantología, parte 1: ¿Qué es la fantología?”

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  1. Introducción a la fantología, parte 2: Fantología aplicada | Estudios Culturales - marzo 6, 2017

    […] esta continuación a nuestro post anterior presentamos tres textos que ilustran la aplicación de la fantología de Jacques Derrida a una […]

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